sábado, 7 de julio de 2018

El Juicio al Reino de Israel


El Juicio al Reino de Israel
Introducción
Después que el rey Salomón terminó su tiempo de reinado el pueblo de Israel se divide en dos. El Reino de Norte (Israel) y el Reino del Sur (Judá). Lamentablemente ambos terminaron en el exilio. Es decir, ambos reinos debido a su desobediencia a Dios y Sus mandatos, Dios les llevó al destierro, y esto como juicio frente a sus pecados.
Los creyentes del Nuevo Testamento debemos estudiar la Biblia para crecer en la fe, pero sobre todo para evitar caer en pecados que se cometieron en el pasado y se cometen todavía hoy en algunos lugares e Instituciones que se denominan cristianas, esos es: El pecado de la idolatría.
Esperamos que este trabajo te ayude en la fe, y a defender la fe bíblica frente a mentiras que hoy se predican y enseñan en iglesias que  pertenecen al ecumenismo en nuestro tiempo de hoy.
Davidquins
Editor de Apuntes Bíblicos.

1. Destierro, definición
La RAE define así
1. m. Acción y efecto de desterrar o desterrarse.
2. m. Pena que consiste en expulsar a alguien de un lugar o de un territorio determinado, para que temporal o perpetuamente resida fuera de él.
3. m. Tiempo durante el cual se cumple un destierro (pena).
4. m. Pueblo o lugar en que vive el desterrado.
5. m. Lugar alejado, remoto o de difícil acceso.
El destierro, viene de la palabra:  exilium. Que significa separar a una persona de la tierra en que vive.

2. El primer destierro en la Biblia
Lo encontramos en Génesis 3:23.
Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.
Este capítulo tres nos narra de la caída de Adán y Eva en pecado frente a la Palabra de Dios.
La Biblia nos dice que Dios es santo. Persona que desea tener comunión con Dios debe ser también santa. Sin este requisito de la santidad, NO habrá relación con Dios.
Edén, significa: dulzura, delicia. Al comienzo de la Historia este lugar era también santo. Dios estaba allí, y  el hombre como corona de la creación también era santo.
Todo el tiempo que Adán y Eva tuvieron “fe y obediencia” a Dios podían conversar cara a cara con Él. Pero esta relación fue cortada al momento que pecaron frente a Dios.
El resultado: debían abandonar la tierra donde vivían para vivir en otro lugar. Modernamente entonces diremos; fueron al “exilio”.

Recordemos:
La iglesia de hoy, ha sido justificada, santificada, redimida en Jesucristo (1 Corintios 1:30). Y una tarea que tenemos los creyentes es que: vivamos en paz con todos, vivamos en santidad, y si no practicamos esto en nuestra vida diaria, NO veremos al Señor (Hebreos 12:14).
Una advertencia que no debemos pasar por alto.
En Apocalipsis 20:27 leemos: No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.
Los creyentes a causa del pecado todavía no estamos en la morada celestial, estamos en camino. Si queremos llegar allí, también consideremos la advertencia del Apocalipsis.

3. El Exilio de Israel
La Biblia nos narra que el Reino del Norte fue el primero en salir al exilio. Hay tres pasajes bíblicos que nos informa.

a) 1 Crónicas 5:26
Por lo cual el Dios de Israel movió el espíritu de Pul, rey de Asiria, y el espíritu de Tiglat- pileser, rey de Asiria, y los llevó al destierro, es decir, a los rubenitas, a los gaditas, y a la media tribu de Manasés, y los llevó a Halah, a Habor, a Hara y al río de Gozán, hasta el día de hoy (Versión: LBLA).
Lo que descubro en la cita mencionada es:
-      Dios tiene un plan de redención y de juicio. Para esto Él tiene Su tiempo y quienes han de servirle. Para el exilio de Israel, Dios usa un gentil a su servicio. a Pul rey de Asiria[1].
-      Es interesante notar, que las tribus mencionadas, fueran  las primeras que se posesionaron de esas tierras donde vivían al llegar a Canaán. Ahora eran las primeras en salir al exilio[2].
-      La región a donde fueron llevadas se encuentran en el Irán de nuestros tiempos, a lugares de noreste del rio Éufrates, y luego a la región de la que hoy es Georgia. 

b) 2 Reyes 15:29
En los días del rey Peka de Israel, vino Tiglat-pileser, rey de Asiria, y tomó Ijon, Abel-met-maaca, Janoa, Cedes, Hazor, Galaad, y Galilea, toda la tierra de Neftalí; y los llevó cautivos a Asiria.
En el informe que vemos, ahora es la tribu de Neftalí y muchos otros habitantes del sur de Siria y del nor-este de Israel son expatriados y llevados también a Irán.

c) 2 Reyes 18: 10-11.
Y al cabo de tres años la tomaron. En el año sexto de Ezequías, que era el año noveno de Oseas, rey de Israel, Samaria fue tomada. Y el rey de Asiria, y los puso en Halah y en el Habor, río de Gozán, y en las ciudades de los medos.
Oseas fue el último rey de Israel, y desde entonces el reino del norte con sus diez tribus dejó de existir. 


4. Las razones del Exilio
Todos los reyes de Israel no fueron fieles a Dios. En esta parte analizaremos algunos puntos de cómo reinó el rey Oseas y como fuente tenemos 2 Reyes 17.
-      Reinó en Samaria que era la capital del Reino del Norte.
-      No hizo lo recto ante los ojos del Señor su Dios (2).
-      Practicó abominación (3). …No guardó los mandamientos del Señor… (19).
La abominación es iniquidad, aberración. El culto religioso puede ser abominación cuando está asociada con aberraciones, tabús[3].
La homosexualidad es aberración frente a Dios  (Levítico 18:22).
El punto máximo de la abominación es la idolatría ligada con prácticas como la magia, brujería.
-      En el v.9 también leemos: Secretamente hicieron cosas que no eran rectas contra el Señor su Dios.
-      Hubo mucha idolatría (10-12). Sirvieron a esos ídolos.
En 2 Reyes 17:17 leemos: Hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas, por fuego y practicaron la adivinación y los augurios, y se entregaron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová.

El Resultado
Jehová, por tanto, se airó en gran manera contra Israel, y los quitó de delante de su rostro; y no quedó sino sólo la tribu de Judá. Mas ni aun Judá guardó los mandamientos de Jehová su Dios, sino que anduvieron en los estatutos de Israel, los cuales habían ellos hecho. Y desechó Jehová a toda la descendencia de Israel, y los afligió, y los entregó en manos de saqueadores, hasta echarlos de su presencia (Reyes 17: 18-20).
Tomemos en cuenta:
·        El Dios de Amor, puede actuar también con ira.
·        El Dios de Amor actúa con juicio. En el caso de Israel fue el exilio.

Lo que Dios desea de Su pueblo es santidad.
En el A T Dios quería que su pueblo sea una nación santa. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa (Éxodo 19:6). El pueblo de Israel contesta: Todo lo que Jehová ha dicho haremos (Éxodo 19:8).
Resultado: promesas y solo palabras sin hechos.
Y ¿Qué es con la Iglesia de hoy? También tiene ese desafío de practicar la santidad. 1Pedro 2:9
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.
El pueblo de Dios debe ser separado del mundo. ¿Por qué? Porque Dios nos hizo santos en Jesucristo y esto antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4).
La santidad del creyente implica también lo que se escribió a la Iglesia en Corinto
No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
    Habitaré y andaré entre ellos,
    Y seré su Dios,
    Y ellos serán mi pueblo.

Por lo cual,
    Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,
    Y no toquéis lo inmundo;
    Y yo os recibiré,

Y seré para vosotros por Padre,
Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso (2 Corintios 6:14-18).

5. La idolatría en los católicos romanos y protestantes de hoy
El 31 de octubre 2016, en conmemoración de los “Quinientos años de la Reforma”, se reunieron en Lud – Noruega, el Papa Francisco y  el Obispo Munib Yunan[4], Presidente de la Federación Mundial Luterana, firmaron una Declaración Conjunta, esto como un acercamiento más al ecumenismo mundial. Entre otros puntos, se menciona el deseo de poder practicar la Eucaristía en forma conjunta. En ella se expresa:[5]

Nuestro compromiso para un testimonio común
“A medida que avanzamos en esos episodios de la historia que nos pesan, nos comprometemos a testimoniar juntos la gracia misericordiosa de Dios, hecha visible en Cristo crucificado y resucitado. Conscientes de que el modo en que nos relacionamos unos con otros da forma a nuestro testimonio del Evangelio, nos comprometemos a seguir creciendo en la comunión fundada en el Bautismo, mientras intentamos quitar los obstáculos restantes que nos impiden alcanzar la plena unidad. Cristo desea que seamos uno, para que el mundo crea (cf. Juan 17,21).
Muchos miembros de nuestras comunidades anhelan recibir la Eucaristía en una mesa, como expresión concreta de la unidad plena. Sentimos el dolor de los que comparten su vida entera, pero no pueden compartir la presencia redentora de Dios en la mesa de la Eucaristía. Reconocemos nuestra conjunta responsabilidad pastoral para responder al hambre y sed espiritual de nuestro pueblo con el fin de ser uno en Cristo. Anhelamos que sea sanada ésta herida en el Cuerpo de Cristo. Este es el propósito de nuestros esfuerzos ecuménicos, que deseamos que progresen, también con la renovación de nuestro compromiso en el diálogo teológico”.
En esta parte de la Declaración Conjunta me llama la atención el tema de la Eucaristía. 

La Eucaristía católica romana.
Enseña que al celebrarse este sacramento, “el pan y el vino” se transforma en el cuerpo y la sangre de Cristo. Como base a esta falsa enseñanza se toman las palabras de Jesús en la última cena: “Éste es mi cuerpo y ésta es mi sangre” (Marcos 14: 22, 24).[6]
Es decir, este sacramento, no es sólo “un recordatorio”, sino que Jesucristo está presente en Su sacrificio propiciatorio en todo lugar y tiempo.
Dicho de otro modo, cada vez que se efectúa la Eucaristía, Jesús está muriendo, ya que en el pan está Su cuerpo y en el vino está Su sangre en forma real.
El Nuevo Testamento, nunca enseña esto. Pero la Filosofía, sí enseña la Teoría de la Transubstanciación.
Aristóteles filósofo de Macedonia desarrolla la Teoría de la “Substancia” que es la realidad verdadera y la “Accidencia” que son las características específicas, perceptibles.
Como la doctrina católica romana, tiene su base más en la Filosofía que en la Biblia, en la Edad Media, el dominicano Tomás de Aquino, (Considerado como “doctor” de la iglesia), desarrolla la Teoría de la Transubstanciación en la iglesia romana.
Ésta dice: La substancia del pan y del vino son convertidas en el cuerpo y la sangre de Cristo. Es decir, la materia pan y vino para Aquino es la “accidencia” permanecen como pan y vino, pero la “substancia” se convierte en el cuerpo de Cristo.

La Santa Cena en los luteranos
Lutero ya no enseña de la Transubstanciación, sino ahora dice: Que en el pan y el vino está Jesucristo “en” forma “Real”.[7]
La base a esta doctrina es que Jesús se ha sentado a la diestra de Dios (Hebreos 10:12), y como la diestra de Dios está en todas partes, el cuerpo de Cristo está también en todas partes, por lo tanto, también en el pan y en el vino.
También es importante notar, que los luteranos, cada vez que participan en la Santa Cena, reciben el perdón de pecados. Es decir, para muchos luteranos, si deseas perdón de tus pecados debes ir a participar a    la Santa Cena. Así olvidan, que el creyente puede confesar sus pecados en todo lugar y en todo momento y no sólo en la Santa Cena
Bien, Lutero, rechazó que la misa (Eucaristía) sea un sacrificio repetitivo. La iglesia romana en respuesta a Lutero, condenó la posición luterana y se hizo énfasis a la doctrina de las Substanciación que ya había sido dado en 1215 en el IV Concilio de Letrán.

La consecuencia de la doctrina de la Transubstanciación
Fue la idolatría. Aquí ya no se adora a las piedras y figuras que son llamados dioses en Asiria, Babilonia, Grecia y Roma, sino se adoran dos elementos: El pan y el vino. Que es el cuerpo y el otro elemento es la sangre de Cristo. En forma real.
Enseñanzas basadas en la lógica y la filosofía, pero nada bíblicas.

Ecumenismo
El Papa Francisco, tiene como meta la evangelización mundial. Para la iglesia católica romana, evangelizar, no tiene el significado, de llevar el Evangelio a las almas perdidas, sino “hacer volver a las ovejas rebeldes al redil católico romano”.
Para esta meta, las primeras piedras del camino ya se están poniendo. Uno de ellos es, la Declaración Conjunta de Lud. Católicos y Luteranos oficiar una sola “eucaristía”. No será raro que pronto vengan noticias, las ovejas rebeldes ya regresaron al redil.
Mientras tanto la iglesia fiel a Cristo y a la Biblia rechazará toda idolatría existente.
Los creyentes en Jesucristo, no adoramos ni daremos honra a la “hostia”, eso es: idolatría.
¿Por qué? Ningún idólatra entrará en el Reino de Dios.
Apocalipsis 22: 15 nos advierte: Pero afuera se quedarán los pervertidos, los hechiceros, los que han caído en la inmoralidad sexual, los homicidas, los idólatras y todo aquel que ama y practica la mentira.



[1] En esta cita bíblica se mencionan los nombres de Pul y Tiglat-pileser. Para algunos comentaristas de la biblia estos son dos reyes diferentes de Asiria y para otros  se refiere sólo a una persona con el mismo nombre.
[2] ¿Fueron también los primeros en contaminarse con la idolatría de Canaán? Así parece.
[3] Más adelante veremos el rol de la Eucaristía o Santa Cena en el culto.
[4] Obispo luterano proveniente de Palestina.
[5] Quienes desean leer todo el documento en Español, visiten: https://www.institucionteresiana.org/es/2017-12-20-09-03-52/espiritualidad/item/3517-quo-vadis-iglesia-500-anos-desde-las-95-tesis-de-lutero
[6]   Antes al celebrarse la Eucaristía en latín se expresa: Este es mi cuerpo/ “Hoc est enim corpus meum. La gente del pueblo lo entendía como “hocus pocus”.   Cómo una fórmula mágica.
[7] Ver: https://www.evangelischer-glaubenskurs.de/start/christi-reale-pr%C3%A4senz-in-brot-und-wein/

jueves, 14 de junio de 2018

Vamos a la casa de Dios


Vamos a la Casa de Dios

Introducción

En nuestros tiempos de hoy hay algunos creyentes que no asisten a los cultos de la Iglesia Local.
Los motivos son diferentes:
-      Son nuevos en determinado lugar geográfico.
-      Han tenido problemas en su propia congregación.
-      Han perdido o están en proceso de perder el “primer amor”.
Los resultados de no asistir a los cultos, han de traer consecuencias negativas a los creyentes:
-      La vida cristiana no crece en la fe, tanto en lo individual o familiar.
-      Hay triunfo de Satanás llevando a la soledad espiritual del creyente.
-      Retroceder en la fe.
El presente trabajo tiene como meta, de dar aliento y valor a todo creyente que ya tiene “la costumbre” de NO congregarse, a que cambie su manera pensar y actuar, frente a la inasistencia a los cultos.
Recuerde: En cada día que pasa se acerca la venida del Señor. Y que mejor si estamos quizás reunidos todos los creyentes juntos con alegría.
Lectura Bíblica
Yo me alegré con los que me decían:
A la casa de Jehová iremos.
Salmo 122:1 (Versión R-V 1960)[1].
I. Alegría

Viene a ser un sentir muy intensivo, y positivo, sobre algo que uno puede experimentar. Y esto se demuestra en palabras o gestos.
El salmista expresa su situación personal, él está alegre. ¿Por qué? Él ha ido a la Casa del Señor.
Esta emoción que encontramos en él, es como resultado que su alegría tiene como fuente:

a) Dios
En otro Salmo como el 4:8 leemos: Tú diste alegría a mi corazón. Así la alegría es un regalo de Dios.
El profeta Isaías nos revela algo más, esto es: La alegría está relacionada con la salvación.  ¡He aquí, Dios es mi salvación! Confiaré y no temeré, porque el SEÑOR es mi fortaleza y mi canción; él es mi salvación”. Con regocijo sacarán agua  de los manantiales de la salvación (12:2-3).
El creyente del Antiguo Testamento sabe que la fuente de su salvación es Dios. Y esto le trae gozo, alegría. Más adelante, Isaías nos revela: Los rescatados del SEÑOR volverán y entrarán en Sion con cánticos. Y sobre sus cabezas habrá alegría perpetua. Alcanzarán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido (35:10).
Los que tienen alegría, de ellos huirán la tristeza y el gemido. Pero para esto no olvidemos, saquemos “agua de los manantiales de salvación”, es decir: Vivamos una vida agradable a Dios. Hay que permanecer en Su Bendición.
 Lo contrario, no permanecer en Él, es vivir en pecado. No hay campo neutral para el creyente.

b) Jesús
Si guardan mis mandamientos permanecerán en mi amor; como yo también he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Estas cosas les he hablado para que mi gozo esté en ustedes y su gozo sea completo (Juan 15: 10-11).
Lo que desea Jesús es:
                                      Que guardemos sus mandamientos
                                       Que permanezcamos en su amor
El resultado: Gozo completo.

c) El Espíritu Santo
El fruto del E S es: amor, gozo… (Gálatas 5:22). Todo creyente en Jesús tiene el E S en su ser, y como tal tiene “gozo” en su vida.
Regresando al Salmo 122,1 entonces hemos visto de cuál es la base, el fundamento para su alegría, es la: Comunión con Dios no sólo en forma personal, sino junto con otros, llevando y tomando “aguas de salvación”.
Es importante notar, que el creyente, no va solo a la Casa de Dios, sino invita a otros, o es invitado por otros.
Que bendición si hay creyentes hoy que pueden decir: Vamos al culto. Así nuestra alegría se puede compartir y esto también da alegría.

La Casa del Señor
Aquí en esta parte solo hemos de recordar, después que Israel entra a tomar posesión de la tierra prometida, El Arca del Pacto, llega a Silo.
Ya los padres de Samuel se tomaban tiempo para participar en las fiestas de culto que por entonces se practicaban.
1 Samuel 1:3 nos informa, que Elcana venía a Silo cada año para:
a) adorar. Es decir, para dar a Dios la gloria y la honra que Él se merece. Esto implica adoración y alabanza.
b) Ofrecer ofrendas. Entre las ofrendas había unos que se quemaban en forma total, y otros se cocinaban, y parte de lo cocinado, los creyentes podían comer juntos con otros. Esto era una fiesta, una alegría para el creyente. No sólo Dios recibía la ofrenda, sino que los creyentes también podían gozarse de ello.
Hasta aquí no hay templo, sino hasta el momento que se construyó sobre el Monte Moría, ubicado en Jerusalén.
Una vez construido el Templo, todos los creyentes viajaban al lugar del Templo. Y esto era un viaje especial, inolvidable. Hasta este tiempo,no necesitaban caminar mucho, o mejor dicho salir del territorio judío.
Al tiempo del exilio en Babilonia, la cosa cambia. Allí no había un Templo y si podían visitar el Templo en Jerusalén, este había quedado destruido.

Origen de las Sinagogas
Como sabemos, el exilio duró 70 años para Israel. Y es aquí en este tiempo que nacieron las Sinagogas. Como lugar de congregación para los judíos en el exilio.
¿Cuál era el propósito? Orar y escuchar la Ley de Dios.
Es en este tiempo que se desarrolla una liturgia que hasta ahora de una u otra manera es desarrollada en las iglesias cristianas de hoy. Veamos.
-      Oración de arrepentimiento y enseñanza. Esto incluía:
-      La lectura de las Escrituras.
-      Predicación
-      Oración
-      Alabanza de Salmos.
Pero el punto central del culto era repetir el Shema (escucha) Israel.
Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es (Deuteronomio 6:4).
Modernamente podemos decir, es el credo Judío hasta nuestros días.

II. Alegría del mundo
En el Nuevo Testamento, cuando se habla del “mundo” se refiere a:
-      El cosmos.
-      Al sistema de un orden mundial.
-      A toda la creación con su hermosura pero también como algo pasajero, que no va a durar la eternidad.
-      El mundo humano, donde hay enemistad frente a Dios, ateísmo, y por último
-      Como el reino de Satanás.
El apóstol Juan, escribe a los creyentes a que tenga una posición frente al mundo.
 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre (1 Juan 2: 15-17). 

Los incrédulos buscan también alegría, y hasta a veces “parecen” tener más gozo que un creyente en Cristo.

El desafío para el creyente es:
-      No amar el mundo, ¿por qué? Porque lo que ofrece el mundo no viene de Dios, sino de Satanás.
Lo que Satanás ofrece:
1. Deseos de la carne. Que tienen que ver con el cuerpo y esto en el área de la inmoralidad sexual.
2. Deseos de los ojos. Esto indica el deseo de poseer que tiene el ser humano. “Yo quiero esto o aquello más y más”.
3. La vanagloria de la vida. Esto indica una vida lleno de orgullo y malgastadora.
Entonces diremos: que el ser humano bien tiene la alegría de Dios en su vida o tiene la alegría del mundo.

III. Busquemos una alegría que dure eternamente
Santidad y alegría pertenecen el uno al otro. Para algunas personas ir al culto, es estar con la cara larga, llena de tristeza, parecería ir a un entierro.
Ir a la casa de Dios, es:
-      Ir con otros creyentes al lugar donde Dios es adorado en comunión. En el A T veremos que Dios tenía escogido el lugar a donde el pueblo debía congregarse. Veamos Deuteronomio 12: 5-7.
Sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ése buscaréis, y allá iréis. Y allí llevaréis vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, y la ofrenda elevada de vuestras manos, vuestros votos, vuestras ofrendas voluntarias, y las primicias de vuestras vacas y de vuestras ovejas y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido. No haréis como todo lo que hacemos nosotros aquí ahora, cada uno lo que bien le parece…

Ir al culto con toda la familia era un gozo único.
-      Ir al culto significa también, ir con nuestros pecados delante de Dios.
-      Pero también confesarlo y arrepentirse. Poner en orden nuestra vida frente a Dios y a los creyentes. Y esto da como resultado; Alegría, alabanza, agradecimiento.
Nehemías entonces podía decir: Nuestra alegría en Dios, es nuestra fortaleza (8:10).
Tener ese gozo en Dios, es tener “libertad” de la alegría del mundo.
La alegría del mundo al final trae tristeza y muerte eterna.

NO ir al culto tiene también resultados y nada buenos:
-      Falta la Palabra ya predicada o enseñada.
-      Esto llevará a la falta del crecimiento espiritual.
-      Y no será raro que algunos retrocederán en la fe.
Aprendamos del profeta Jeremías, él dijo: Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos (15:16).

Epílogo
Ir a la casa de Dios como ya antes dijimos, bien nos invitan o bien invitamos a otros.
Seamos como Pablo, él dijo: No que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos para vuestro gozo; porque por la fe estáis firmes (2 Corintios 1:24).
Seamos “colaboradores de la alegría”, diciendo a los otros: Vamos a la Casa de Dios.
Y que hermoso sería, que Jesús venga pronto y nos pueda llevar juntos a Él si estamos en un culto unidos y no solitarios en la fe.



[1] La versión Reina Valera Actualizada, traduce en presente: Yo me alegro con los que me dicen: Vamos a la casa del Señor.