sábado, 26 de mayo de 2018

La Promesa del Espíritu Santo


La Promesa del Espíritu Santo

Diez días después que Jesús se regresó al cielo, el Espíritu Santo fue enviado para estar con la Iglesia. Este suceso se recuerda en el Calendario de la Iglesia como el Día de Pentecostés.
Juan el apóstol, en el Evangelio que escribió y en su Primera Carta, nos brinda muchas enseñanzas acerca del Espíritu Santo.
Ya en la tercera parte del Evangelio de Juan, encontramos que Jesús anuncia una promesa a Sus discípulos; la venida del Espíritu Santo.
Apuntes Bíblicos, te presenta este trabajo para hacerte recordar lo que Jesús consideró lo que todo creyente debe practicar en la vida cristiana para tener una buena comunión con el Espírito Santo.
Antes de entrar al tema central, veamos la situación espiritual de los creyentes al comienzo de del c. 14.
1. No se turbe vuestro corazón…
¿Qué estaba pasando a este momento? La situación espiritual de los discípulos no estaba bien. Había “turbación”, angustia, temor, perplejidad. ¿Por qué?
Porque:
·        Jesús había anunciado ya su muerte (12: 32, 33).
·        Jesús anuncia que hay un traidor en el grupo de los doce (13: 18).
·        Jesús pronto ha de partir, ahora le queda poco tiempo (13:33).
·        Jesús anuncia que Pedro le negará (13: 36-38).
¿Cómo actúa Jesús?
Jesús asume el rol de “Consolador”. Él les dice: No se turbe vuestro corazón. Y esto porque Él mismo también vivió momentos similares como los discípulos, lo viven ahora. Jesús, Hombre y Dios a la vez, experimentó sufrimiento, llanto, turbación (11:35; 12:27). El autor de la Carta a los Hebreos nos dice: Puesto que él mismo sufrió la tentación, es poderoso para ayudar a los que son tentados (2:18).
Para nosotros
Los creyentes, estamos en camino a la Patria Celestial, todavía no hemos llegado allí, y por lo tanto, somos puestos a prueba en la fe. Pasamos por sufrimientos, lloramos, pero aquí vale considerar lo que Jesús dijo: “No se turbe tu corazón”. Busca consuelo en Jesús si pasas por momentos de perplejidad. Si deseas que Jesús sea tu consuelo hay una condición: Creer en Él. Eso quiere Jesús, y Él dice:
… creen en Dios, crean también en mí.
En una traducción del Nuevo Testamento, J. Dam, traduce este versículo así: (Si) tienen confiada esperanza (“fe”) en Elohim, tengan también confiada esperanza (“fe”) en Mí.[1]
Creer, es poner la confianza en Dios. Jesús está hablando a judíos que creen en El. Cuando habla de “Dios” se refiere al Dios de sus antepasados. Es decir, se refiere aquí a Elohim.
Elohim, es el Dios que creó todo el universo y lo existe dentro de él. Elohim, es un nombre plural para Dios, es decir, se refiere al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Este Elohim, ha creado también el nuevo Reino de los Cielos y nos da posibilidad de entrar a ella, por la fe en Cristo Jesús.
En nuestro mundo contemporáneo se habla mucho de dios y muchas veces se refiere a Satanás. El ecumenismo habla de dios, y mezcla a todos los dioses de las diferentes religiones. Para estos religiosos ciegos lo importante, se tiene un dios en quién creer.
Pero Jesús dice: Cree en Dios y cree en mí. Él no dice a los creyentes, cree en Alá, en Buda en María y los santos, etc. Sino, Él dice sólo debemos creer en el Dios de la Biblia.
Hermana(o), recuerda: Si estás turbado por diferentes motivos en tu vida, Jesús nos habla y dice: Cree en Dios, cree en mí.
2. Esperando la promesa
Antes de dar promesa, Jesús dice a sus discípulos:
a) Si me aman… (Juan 14:15 a).
Si queremos una definición bíblica acerca del amor, no encontraremos una única cita bíblica donde se da esta definición. Pero, sí nos da muchos textos donde podemos estudiarla y así aprenderla para luego practicarla.
Pero quizás te preguntas, ¿dónde están esos textos? Desde ya te doy algunos puntos de apoyo. El Evangelio de Juan, es llamado también, El Evangelio del Amor. También considera:
·        El texto central de la Biblia es: Juan 3:16.
·        En la parte última del Evangelio, Juan escribe la pregunta que Jesús le hace a Pedro: ¿Me amas?
·        También considera, la Primera Carta de Juan, tiene 5 capítulos y en esta carta encontramos cuarenta veces la palabra “amor” o referente a ella.
Dios es amor (1 Juan 4: 4, 8).
La esencia de Dios en Su Persona es que, Él es amor. Esta es la teoría, pero la práctica nos muestra:
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.
·        Dios no permanece oculto, Él se revela y sobretodo busca una relación con el hombre y así vemos “la acción” de Su amor. Algunos ejemplos:
–     En Isaías 41:8 leemos: Pero tú Israel, eres mi siervo; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendientes de mi amigo Abraham. Lutero, traduce la última parte, “descendientes de mi amado Abraham”.
–     El pueblo de Israel fue escogido por Dios, como “Su” pueblo sólo por amor (Deuteronomio 7:7, 8).
–     Dios da su amor a judíos y a gentiles Juan 3,16.
–     A ti a mi.
Evitemos caer en un falso concepto del amor divino
Los no creyentes al hablar del amor, se refieren al amor de una persona a otra, de padres a hijos, a amigos, y otros se refieren a lo erótico.
Recordemos:
El amor divino nunca se mide, con la medida humana. Así veamos:
·        Dios ama y odia.
·        Dios ama, pero también no deja Su justicia.
·        El amor divino está libre de impureza y egoísmo.
·        Dios puede actuar con ira (Romanos 1:18). Su ira es una que corrige con amor, por medio de ella muestra Su santidad y justicia.
·        Dios, es un Dios que practica la venganza. Esto debe  consolarnos sobre todo donde se vive la injusticia (Hebreos 10:22).
Aprendamos:
El amor de Dios es como una medalla que tiene dos lados. Si aceptas el amor divino, considera también Su ira y odio frente al malo y la maldad.
“No seas como el fariseo. Ellos quieren tomar sólo el amor divino para sí. Dejando la justicia para los otros”.
b)…obedezcan mis mandamientos (Juan 14:15 b)
La secta de los adventistas hace mucho énfasis en guardar los “mandamientos” del Antiguo Testamento, para ellos, si deseas entrar al cielo debes cumplir  los mandamientos y creer en Jesús. Esto nunca enseñó Jesús, ni otro Apóstol en el Nuevo Testamento.
Hay grupos que enseñan que no se deben guardan los Mandamientos de Dios, y que sólo somos salvos por gracia.
Lo cierto es que Jesús mismo manda que guardemos Sus mandamientos. El texto arriba y otros nos dice lo que Jesús desea y ordena.
¿Qué son esos mandamientos? El amor a Dios sobre todas las cosas y el amor al prójimo.[2]
También podemos afirmar que “los mandamientos de Jesús”, vienen a ser todo lo que Él enseñó y mando a obrar a Sus discípulos.
Un mandamiento nuevo, Juan 13:34
Un mandamiento nuevo les doy: Que se amen unos a otros. Así como yo les he amado, ámense también ustedes unos a otros.
En Levítico 19:18 encontramos el mandamiento de amar al prójimo. En Mateo 5: 43 encontramos el mandamiento de amar al enemigo. Y a hora Jesús nos da otro mandamiento, el que hemos citado arriba.
En Jesús tenemos un Nuevo Pacto, y por lo tanto ahora nos da un “nuevo mandamiento” “Que nos amemos unos a otros” y esto en la iglesia, cuerpo de Cristo.
Un mandamiento nada fácil, considerando que en la iglesia, a veces hay creyentes, no maduros en la fe, y que se portan como si fueran niños en la fe con las que hay tener mucha paciencia.
3. La Promesa Esperada
Ahora que hemos visto las condiciones que da Jesús, para la promesa esperada, veamos lo que Él promete.
Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Consolador, para que esté con ustedes para siempre (Juan 14:16).
Si nos damos cuenta, este texto nos habla de Dios en tres Personas. Jesús, El Padre y el Espíritu Santo. Una unidad en la obra de la Redención.
Según la Biblia, El Espíritu Santo:
·        Participó en la Creación (Génesis 1:2; Hechos 17:24).
·        Él es omnisciente (1Corintios 2:10).
·        Él es también la verdad.
El Espíritu de Verdad
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir (Juan 16:13).
El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros (Juan 14:17).
Juan el Bautista al bautizar a Jesús da una profecía, que el Jesús bautizaría con el Espíritu Santo[3].
Esto era la referencia a lo que pasaría en el Día de Pentecostés.  Desde esta fecha hasta la actualidad, toda persona que acepta a Jesucristo como su Salvador personal, recibe el Espíritu Santo en su vida.
Para que la persona reciba el Espíritu Santo hay un proceso:
El Espíritu Santo tiene una tarea especial: Convencer.
a) Convencer de pecado.
El pecado es como una enfermedad. Todo el mundo nace con la infección del pecado (Romanos 3:23). El hombre en pecado puede ser curado, redimido. Quien tiene la fe en Jesús. Pero el que no tiene la fe en Jesús no puede ser redimido.
Quien convence al hombre que está en pecado, es el Espíritu Santo, El Parakletos (abogado, ayudador).
Considera:
Para el creyente Parakletos es abogado defensor. Para los incrédulos el Espíritu Santo viene a ser el acusador público.
b) Convence de justicia.
Justicia puede tener una de estos tres significados:
·        Ser justo (Juez).
·        Ser justificado delante de Dios.
·        Practicar la justicia como Dios lo desea.
Pablo nos dice, que Jesucristo es nuestra Justicia (1 Corintios 1:31). Ningún ser humano es justo delante de Dios, excepto sí uno es justificado por Jesús (Romanos 3: 26).
c) Convence de juicio (gr Krisis: separación, decisión).
La Biblia nos dice hay un día juicio para el mundo incrédulo (Mateo12:36-37).
Conclusión
Los creyentes no están huérfanos en el mundo. Si bien es cierto que Jesús se regresó al cielo, el Espíritu Santo está en cada creyente y esto porque, el amor de Dios reina dentro de nuestros corazones.
Quien tiene a Jesús en su vida, tiene también al Espíritu Santo.
Amén.


[1] J. Dam, Pacto Renovado de Estudio. Asunción, Paraguay.
[2] Ver el texto completo en Marcos 12: 29-31.
[3] Ver Mateo 3:11 y Juan 1:33.

viernes, 30 de marzo de 2018

En el Camino a Emmaus


En el Camino a Emmaus



 (Lucas 24:13-35. Versión: La Biblia de las Américas)
Jesús se manifiesta a dos discípulos
13 Y he aquí que aquel mismo día dos de ellos iban a una aldea llamada Emaús, que estaba como a once kilómetros de Jerusalén. 14 Y conversaban entre sí acerca de todas estas cosas que habían acontecido. 15 Y sucedió que mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se acercó y caminaba con ellos. 16 Pero sus ojos estaban velados para que no le reconocieran. 17 Y El les dijo: ¿Qué discusiones son estas que tenéis entre vosotros mientras vais andando? Y ellos se detuvieron, con semblante triste. 18 Respondiendo uno de ellos, llamado Cleofás, le dijo: ¿Eres tú el único visitante en Jerusalén que no sabe las cosas que en ella han acontecido en estos días? 19 Entonces El les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: Las referentes a Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; 20 y cómo los principales sacerdotes y nuestros gobernantes le entregaron a sentencia de muerte y le crucificaron. 21 Pero nosotros esperábamos que El era el que iba a redimir a Israel. Pero además de todo esto, este es el tercer día desde que estas cosas acontecieron. 22 Y también algunas mujeres de entre nosotros nos asombraron; pues cuando fueron de madrugada al sepulcro, 23 y al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto una aparición de ángeles que decían que El vivía. 24 Algunos de los que estaban con nosotros fueron al sepulcro, y lo hallaron tal como también las mujeres habían dicho; pero a El no le vieron. 25 Entonces Jesús les dijo: ¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! 26 ¿No era necesario que el Cristo padeciera todas estas cosas y entrara en su gloria? 27 Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les explicó lo referente a El en todas las Escrituras. 28 Se acercaron a la aldea adonde iban, y El hizo como que iba más lejos. 29 Y ellos le instaron, diciendo: Quédate con nosotros, porque está atardeciendo, y el día ya ha declinado. Y entró a quedarse con ellos. 30 Y sucedió que al sentarse a la mesa con ellos, tomó pan, y lo bendijo; y partiéndolo, les dio. 31 Entonces les fueron abiertos los ojos y le reconocieron; pero El desapareció de la presencia de ellos. 32 Y se dijeron el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón dentro de nosotros mientras nos hablaba en el camino, cuando nos habría las Escrituras? 33 Y levantándose en esa misma hora, regresaron a Jerusalén, y hallaron reunidos a los once y a los que estaban con ellos, 34 que decían: Es verdad que el Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón. 35 Y ellos contaban sus experiencias en el camino, y cómo le habían reconocido en el partir del pan.








Introducción
Esta historia de Jesús y la aparición a dos de Sus discípulos es solamente narrada por Lucas.
En América Latina, especialmente en todos esos lugares donde el catolicismo romano domina la fe de mucha gente, la celebración de la Semana Santa, se celebra de una manera triste, dominada de dolor y sin esperanza.
Sin embargo, la historia de la muerte del Salvador Jesucristo termina en la victoria de Jesús frente a la muerte y esto debe ser motivo de regocijo y alegría para todos los creyentes, ya que nuestra esperanza, es también que nosotros hemos de resucitar.
Pero mientras esto no sucede, compartamos el Evangelio a toda aquella persona que anda triste, desalentado, sin esperanza de la resurrección.
Esto lo hizo el mismo Jesucristo resucitado, aprendamos de El, de cómo alienta a los desalentados, sin esperanza y a quienes están tristes. Así compartamos nuestra fe en Cristo  y nuestra esperanza en El.
Apuntes Bíblicos, les desea a todos sus lectores, muchas bendiciones en estas Fiestas de Pascuas de Resurrección.


1. El Tema del Día
Es domingo y  se está atardeciendo, dos discípulos de Jesús están en camino a Emaús, un pueblo a 11km., de distancia de Jerusalén. Uno de los discípulos es Cleofás y del otro no se da la información de quién es. En el camino, ellos “hablaban” (v.15), de lo que pasó en Jerusalén en los últimos días[1].
Lucas, el autor del informe hace énfasis que al hablar ellos lo hacían, discutiendo en tal forma que cada uno de ellos afirmaba diferentes conceptos y afirmaciones ocurridos en las últimas horas allá en Jerusalén.
Tanto es la discusión que otro viajero se acerca a los dos y escucha lo que ellos discuten, ese otro es, Jesús, pero los otros están tan concentrados en su discusión y no se dan cuenta que Jesús camina con ellos.
Esos discípulos, no son parte de los once que estaban siempre con Jesús. Pero eran seguidores de Jesús y esto es lo que vale. Quizás no tuvieron cargos importantes en el servicio a Jesús, pero le seguían a El, y esto es importante para la vida presente y futura.
¿Qué leemos acerca de esos dos discípulos? Hablan acerca de Jesús. Esto también es importante. Aquí no leemos que ellos han dejado la fe, pero si entendemos que su fe en Jesús está en crisis, a prueba en debilidad.


2. Pláticas acerca de Jesús
El desconocido que se acerca a los discípulos pregunta: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?
Esos discípulos parecen tener mucha información de lo ocurrido y Cleofas  será que le brinda información de Jesús al forastero.
Pero al dar los informes Cleofas le dice a Jesús: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?
Parecería que Cleofas está irritado frente al forastero, también podemos presentir, que “sabe” más que el forastero.. Jesús le sigue preguntando: ¿Qué cosas?
Y así vemos una lista sucesos en lo que a Jesús se refiere:
·       Era de Nazaret.
·       Fue un Profeta poderoso en hechos y palabras, frente a Dios y ante el pueblo.
·       Los sacerdotes judíos y gobernantes le dieron sentencia de muerte, y le crucificaron.
·       Creíamos que El era el Salvador.
·       Esperábamos la redención en El.
·       Ahora ya han pasado tres días de todo esto.
·       Unas mujeres han ido al sepulcro y no hallaron su cuerpo.
·       Las mujeres han visto visiones de ángeles.
·       Esos ángeles afirmaron que El vive.
·       Algunos discípulos fueron al sepulcro y hallaron así como han dicho las mujeres, pero no vieron a Jesús.

Jesús, “escucha” lo que ellos expresan, él no interrumpe la conversación hasta que ellos terminan de hablar[2].
Así, ahora Jesús “sabe”, qué debe hablar con ellos, dónde debe consolar, alentar e incluso brindará corrección a situaciones que deben cambiarse.
Notemos, de la lista de arriba, esos discípulos parece que habían perdido la fe en que Jesús era el Mesías. Y el otro aspecto, es que no creyeron en la resurrección de Jesús.
Reflexionemos
¿Cómo es nuestra fe en Jesucristo hoy? Ya han pasado más de dos mil años que Jesús prometió regresar a la tierra y El todavía no viene, le estamos esperando con una fe viva? O ¿se está apagando nuestro fuego de esperanza?
3. Corrigiendo con amor
Jesús les dice que son “insensatos” y “lentos para creer” (v. 25).
Insensato es sinónimo de “necio”. Según la Biblia, el necio es la persona que niega la existencia de Dios[3]. La persona necia pueda ser una persona muy inteligente[4], pero espiritualmente muerto en pecado, ya que es un ateo.
Otro sinónimo de insensato es “ligero”, inmadurez, tonto. En cuanto a los discípulos de nuestra historia de hoy, diremos que no eran ateos, sino quizás no maduros en la fe.
Eran también “lentos  para creer”, es decir, sus corazones no estaban prontos a aceptar lo que la Biblia dice.
Esos discípulos, conocían el mensaje de los profetas del Antiguo Testamento, de igual modo en cuanto a la Redención por parte del Mesías esperado, pero no lo conocían en forma total, falta algo.
Jesús, “corrige” este problema y llena esa ignorancia de las Escrituras, con la misma Escritura[5].
Para el judío del tiempo de ayer y hoy. el Mesías, debía ser uno poderoso, fuerte, y no uno que se hace crucificar en la Cruz como un delincuente común.[6] Jesús, les dice: ¿No era necesario que el Cristo padeciera todas estas cosas y entrara en su gloria? (26).
Aprendamos, si queremos compartir el Evangelio a los incrédulos, o defender el Evangelio frente a las Sectas y Religiones, consideremos “el saber” de aquellos que deben ser ayudados.
En el caso de los católicos romanos[7], ellos no desconocen la Biblia en forma total, de allí escuchemos su argumento, y luego corrijamos con humildad; la insensatez y la incredulidad de esas personas.
Jesús, hace énfasis, en que El padecería antes de entrar en Su gloria y en base a las Escrituras les declara lo que sobre el Cristo está escrito.
4. La tarea terminada
Hemos visto, que Jesús, va al encuentro de aquellos que están tristes y sin esperanza. Luego se junta, se une a ellos para ayudarles a curar su dolor del alma. Pero notemos:
-     Jesús se da el tiempo necesario.
-     El les escucha sin interrupción.
-     El les corrige con amor.
-     El les llena el vacío que tiene.
-     El usa La Palabra de Dios.
-     El come con ellos (hay comunión).
Así vemos, que Jesús les abre los ojos a los discípulos, y ellos reconocieron que el desconocido “es” el Mesías.
Jesús no permanece con ellos, sino que los deja. Los discípulos no se quedaron callados de este acontecimiento, sino que también comunicaron a los otros en Jerusalén que:
¡JESUS RESUCITO!
APRENDAMOS Y PRACTIQUEMOS
 Allí donde hay tristeza y no hay esperanza. Compartamos el Evangelio de Jesús.
-     Para esta tarea necesitamos: Tiempo, paciencia, sabiduría de Jesús.
-     Escuchemos a la otra persona sin interrumpir.
-     Corrijamos lo que no está bien, pero en base a la Biblia.
-     Habremos llegado a la tarea de ayudar a los que están tristes y sin esperanza, cuando ellos tengan prendido el corazón, que arde con la fe para Jesús.
Luego pueda poner en orden su vida según la Biblia y siguen a Jesús.
 


[1] La muerte de Jesús en la Cruz del Calvario.
[2] Una buena regla para una buena comunicación. Dejar hablar sin interrumpir.
[3] Ver: Salmo 14:1; 53: 1; Romanos 3:10, 11.
[4] Ver el caso de Stephen Hawking, para muchos el dios de la ciencia moderna en la Física. Era ateo y estaba en contra Israel  y a favor de los Palestinos.
[5] Evitemos el error que se comete en la Iglesia Católica Romana, la teología es mezclada con filosofía. En muchas enseñanzas que brindan son “leyendas” cuentos de abuelas., sin base bíblica.
[6] Lea por favor el Salmo 24 y note que se dice del Rey venidero.
[7] De igual modo frente a las Sectas, escuchemos con paciencia sus argumentos y luego compartamos el mensaje o doctrina que se desconoce. Pero para discutir con un Testigo de Jehová o persona de otra secta, hágalo si usted está preparado con el Evangelio, si no  está capacitado no le recomiendo, que entre en diálogo. Esto hasta que se encuentre en la capacidad de “corregir”, “refutar” lo falso, la mentira de Satanás.